Había un pacto tácito, no escrito, entre las farmacias y la Administración en toda Europa Occidental. No se remuneran las guardias mientras la oficina de farmacia obtenga unos beneficios razonables, el coste implícito lo asumía la farmacia. Cuando la rentabilidad se reduce, a la Administración le resulta difícil exigir un nivel óptimo de servicio.
Algunos alcaldes (como el de Marinaleda) continúan viendo a los farmacéuticos como un colectivo privilegiado, a pesar de los últimos recortes. Esta animadversión se reflejó en Leyes de Ordenación Farmacéutica (Extremadura, Castilla-La Mancha…) y en la tendencia de algunos alcaldes, de convertir la botica en una prisión. Desde la Corporación se ha de fomentar campañas de comunicación para mejorar la opinión social de la profesión.
La Comunidad de Madrid ha liberalizado completamente los horarios comerciales; podrán abrir 365 días 24 horas. En 1903 se promulgó un Decreto que permitió a las farmacias cerrar los domingos, lo que supuso una gran conquista que un siglo después se modificó. Los horarios de las farmacias se flexibilizaron mediante el RD 11/1996. El tema no es pacífico, pero hoy la mayoría de las CCAA toleran el “horario chicle” en las farmacias.
La problemática de la compra venta de farmacias rurales en Italia, similar a la de España por los rigurosos turnos de guardias, despoblación y ajustada rentabilidad; así nos lo narra esta farmacéutica, propietaria de una oficina de farmacia rural en Italia.