Las exportaciones paralelas de medicamentos en los países periféricos europeos (por las grandes diferencias de precios con otros Estados miembros), producen desabastecimientos indeseables de medicamentos básicos. En España, las últimas modificaciones legislativas las han conseguido limitar con notable éxito.
La Troika controlando el gasto farmacéutico. Nadie ha votado a la Troika, pero impone su criterio, obligando a los gobiernos legítimos y vulnerando su soberanía. Formada por el Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional, dictan hasta los medicamentos que se han de dispensar en las farmacias. Su catecismo neoliberal es ya bien conocido en los países periféricos.
La farmacia rural se convierte, en el modelo mediterráneo de farmacias, en el primer escalón de la profesión. Tras la optimización de la gestión de la primera farmacia y su posterior traspaso, se suele obtener el capital necesario para acceder a una segunda farmacia, de reposición, con mayor volumen de ventas y en una zona más atractiva. De otra manera, resultaría complicado cubrir estas plazas menos apetecibles.
Las autorizaciones administrativas de farmacia están sujetas a tráfico mercantil y civil mediante su transmisión: compraventa, cesión, donación o “mortis causa”. Los traspasos de farmacias son la vía natural de entrada a la profesión, dado que, con la bajada de la natalidad, la población no se incrementa en los países de nuestro entorno.