Gaspar Linares, cliente y amigo, se plantea la situación paradógica de la imparable caída de precios por la pérdida de la patente de los genéricos y la dificultad de la farmacia para reducir sus gastos de explotación.
La industria farmacéutica ha dado respuesta a la crisis, apoyándose en tres salidas:
1.- Apostar por los productos de mostrador.
2.- Captar licencias de multinacionales.
3.- Comercializar genéricos.
Así, tanto Cinfa (que ya es líder en genéricos) como Esteve (a través de Pensa), están potenciando su área de negocio de genéricos. Ferrer opta por la línea OTC y el formato monodosis, mientras que Kern da un giro a su estrategia, pasando de los genéricos a la cosmética. Uriach es el laboratorio español que más ha sufrido los recortes y se ha decidido por vender la sección de medicamentos a una multinacional suiza.
Sin embargo, Jorge Gallardo, líder del primer grupo farmacéutico español (Almirall), ha optado por lo contrario y, con una visión a más largo plazo, invierte 150 millones de euros en la investigación de nuevos productos, una apuesta decidida y valiente que seguro dará sus frutos.
La Agencia Española del Medicamento aprobó los requisitos para implantar la “unidosis”, que permitiría a los médicos recetar “la cantidad exacta de pastillas” que necesiten los pacientes, según anunció la ex ministra Leire Pajín. Pero la población desconfía de este sistema. No sólo en nuestro país. Ver vídeo.
Surgen voces de diferentes Colegios de Médicos que ponen en duda la bioequivalencia de algunos genéricos. La última vez que compré un Omeprazol fuera de España, me preguntaron: ¿lo quiere de Alemania o de Pakistan? El precio del alemán era el triple.