Que algo tan banal como abrir, traspasar o trasladar una farmacia venga regulado por 17 leyes diferentes, rompe la unidad de mercado, genera una abrumadora legislación, con sobrecostes e ineficiencias, y supone un derroche de recursos intelectuales que muy bien vendrían para solucionar otras graves cuestiones que aún tiene pendientes la sociedad española.
Jordi de Dalmases, vicepresidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos se lamenta de la situación sufrida por las farmacia en el año 2011. El nuevo ejecutivo se ha comprometido a que esta situación so se repita. Apuestan por cumplir con los proveedores en tiempo y forma.

El posicionamiento político de los farmacéuticos se ha transformado radicalmente. Especialmente en los últimos tiempos a medida que se nos aplica el paquetazo neoliberal.
En tiempos de la II Republica y de la dictadura franquista, los cargos del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos pertenecientes a la Falange, eran condecorados con las medallas al mérito farmacéutico.
Todos conocemos familias falangistas y viudas que fueron premiadas con licencias de farmacia después de que se limitase la libre apertura de boticas en 1941.
Ernesto Marco Cañizares, persona fiel a los Principios del Movimiento de 18 de Julio, se perpetuó en el cargo de presidente del Consejo, posteriormente pasó el testigo a sus delfines: Pedro Capilla y Carmen Peña.
Pedro Capilla siguió la línea de su antecesor y se mantuvo 37 años con un sillón en el Consejo. Ahora es el turno de Carmen Peña.
Incluso el Sr. Marco Cañizares, que también era Procurador en Cortes por designio de Franco, se permitió firmar el “escrito de los 125”. Documento firmado por la facción más reaccionaria del Régimen que no admitía la apertura a la democracia.
Por ello, el Colegio de Farmacéuticos de Barcelona en 1978 mostró su indignación y emitió un comunicado: “Los farmacéuticos de Barcelona no nos sentimos representados por el Señor Marcos Cañizares”.
En los últimos años, a partir de la libertad que aportó internet, las redes sociales se inundan con mensajes progresistas por parte de las nuevas generaciones de farmacéuticos, especialmente con las quejas de los farmacéuticos sin farmacia y de los rurales.
La respuesta política propiciada por la falta de representatividad, las medidas neoliberales y la globalización no son exclusivas de los farmacéuticos españoles, en todos los países periféricos, las políticas de austeridad han llevado a los farmacéuticos a la calle con huelgas y movilizaciones.
El último exponente fue el farmacéutico griego, Dimitris Christoulas, tras varios días en las barricadas quejándose por las políticas que arruinaron su farmacia, decidió suicidarse, convirtiéndose en todo un icono de los costos sociales por la austeridad impuesta por los prestamistas internacionales. Descanse en paz.

En un entorno de desaceleración económica, las farmacias europeas contribuyen a la calidad de los sistemas de salud por su:
1.- Profesionalidad: Licenciado especializado y fácilmente accesible.
2.- Distribución: El 99% de los ciudadanos europeos tiene una farmacia a menos de 30 minutos.
3.- Amplio horario: La farmacia europea opera una media de 48 horas semanales.
4.- No precisa cita previa: De especial interés para los más vulnerables.
5.- Capilaridad: Único profesional sanitario en muchos municipios.
6.- Conocimiento: Evita reacciones adversas y mejora la adherencia, sobre todo en aquellos países donde el farmacéutico tiene acceso a la historia del paciente.
7.- Accesibilidad: Es uno de los principales puntos de entrada al sistema sanitario.
8.- Transmisión de mensajes de salud: Contra las enfermedades crónicas, alcoholismo, tabaquismo y obesidad.
9.- Economía: Fomenta la asequibilidad mediante la dispensación de genéricos.
10.- Gestión de residuos de los medicamentos.
La sostenibilidad de la farmacia en la sociedad se debe preservar ya que mejoran el nivel de salud y contienen los costos de atención médica.