Los permanentes recortes en los honorarios de la farmacia en Irlanda, traen como consecuencia un menoscabo en la Atención Farmacéutica que prestan a la sociedad.
En todos los países, la farmacia rural es la más perjudicada por las reducciones del margen profesional. En nuestro país, una solución sería no aplicarles el Real Decreto 5/2000. Las farmacias más modestas deberían estar excluidas (como en muchos países de Europa), de los descuentos por volumen, por precios elevados de fármacos o pañales de incontinencia.
Más de 2.500 farmacéuticos, llegados desde todos los puntos de la geografía nacional acudieron a las puertas del Ministerio de Sanidad, manifestándose contra la aprobación de los últimos Decretos precipitados e injustos que están dañando a la economía de la oficina de farmacia y, por ende, al servicio que ésta presta a la sociedad. Son ya 17 los recortes en los últimos 12 años.
Vemos la plasticidad de la imagen del presidente del Colegio de Madrid, D. Alberto García, megáfono en mano. Dado que la concentración tuvo lugar en sábado, no había en el Ministerio nadie trabajando y no se pudo mantener una reunión con los responsables sanitarios, que suele ser el objetivo último de estas concentraciones, pero, claro, el deber de presencia ya sabemos lo a rajatabla que lo llevan los Inspectores en algunas Comunidades…
Poco margen de maniobra tiene el farmacéutico, con precios y márgenes intervenidos, población regulada y marketing prohibido. A veces, la única salida para incrementar la actividad es adquirir una farmacia de mayor volumen.