La legislación española encorseta a la farmacia y no permite construir un verdadero “espacio de salud”. En muchos países europeos se ofrecen más servicios: capacidad cardíaca, espirometría, electrocardiograma, desfibrilador, medida de la saturación de oxígeno… Además, la Ley permite la actuación de podólogos, fisioterapeutas y practicantes en la farmacia. Todos contentos: sociedad, administración, usuarios y farmacéuticos. Tomemos nota.
El actual sistema de margen fijo no es coherente con el papel del farmacéutico y reduce la rentabilidad de las farmacias, por la inexorable bajada de precios de los fármacos por la caducidad de patentes. En la Europa de los 27, sólo Rumanía, Estonia, Lituania, Portugal y Grecia siguen con margen fijo. No sé a que esperamos.
El gobierno conservador de Cameron ha establecido un novedoso sistema de pago variable a las farmacias, un honorario en función del resultado.
Se abren magníficas oportunidades para las farmacias europeas, dado el envejecimiento de la población y su “epidemia” de enfermedades crónicas. El reto será dotar aún más de contenido a la profesión y desarrollar la cartera de servicios.