El presidente de la FEFE nos habla de referenciar los salarios a la productividad de la farmacia y no al IPC.
¿Es justo recortar ahora los ya exiguos salarios a los farmacéuticos adjuntos y auxiliares? Cuando las ventas crecían más de un 10% anual, los salarios de los trabajadores sólo lo hacían el 3% de la inflación. Ahora que los crecimientos no serán de dos dígitos ¿es ético recortar los salarios? ¿Cuántas piruetas debe hacer un padre de familia para sacarla adelante con los salarios que marca el convenio?
Seamos un poco más creativos y optimicemos la gestión en otras áreas, que no incidan directamente sobre el más débil.
Javier Climent, ex presidente del Colegio de Farmacéuticos de Valencia, nos comunica que, desde el Colegio, se apoyará la denuncia interpuesta por la Federación Española de Farmacéuticos Empresarios (FEFE), en el tema de las exportaciones paralelas.
Hay una falta de transparencia en estas actividades que vienen perjudicando a distribuidores, farmacias y usuarios. Sin embargo, desde los Tribunales Europeos, se hacen unas curiosas interpretaciones que han avalado estas políticas de doble precio.
Un antiguo ejecutivo de El Corte Inglés, Jordi Plaja, hoy Director General de Otsuka España, nos desvela, como ya nos suponíamos, el “sólido” plan que tenía esta gran corporación ante los rumores de una posible liberalización que circulaban en el año 1996, y que se vieron cancelados con el decreto del entonces partido conservador en el Gobierno, que cedía las transferencias en materia de Ordenación Farmacéutica a las CCAA.
No obstante, hay que seguir atento, hoy asistimos, en todo el mundo capitalista, a una corporatocracia (el gobierno en manos de corporaciones). Mi pregunta es: ¿Quién tiene mayor poder de presión ante la Administración? ¿La ANGED, “Asociación Nacional de las Grandes Empresas de Distribución”, o el Consejo General de Farmacéuticos y la FEFE?
Totalmente de acuerdo con Fernando Redondo (presidente de la FEFE), la actitud que está tomando “alguna” industria, como bien dice, que todos conocemos. No es aceptable.
Este hombre es de los pocos que hablan claro en la profesión, tal vez por su simpatía extremeña (aunque tiene la farmacia en Segovia, es de Extremadura).
La industria cada día nos necesita menos, en algún país no muy lejano ya han cortocircuitado a la oficina de farmacia, y la profesión debe tener en la memoria el lamentable episodio que sufrimos con Pfizer hace unos años.