Algunos alcaldes (como el de Marinaleda) continúan viendo a los farmacéuticos como un colectivo privilegiado, a pesar de los últimos recortes. Esta animadversión se reflejó en Leyes de Ordenación Farmacéutica (Extremadura, Castilla-La Mancha…) y en la tendencia de algunos alcaldes, de convertir la botica en una prisión. Desde la Corporación se ha de fomentar campañas de comunicación para mejorar la opinión social de la profesión.
La problemática de la compra venta de farmacias rurales en Italia, similar a la de España por los rigurosos turnos de guardias, despoblación y ajustada rentabilidad; así nos lo narra esta farmacéutica, propietaria de una oficina de farmacia rural en Italia.
El último caso: El alcalde de Agolada (Pontevedra) con 3.000 habitantes, conocedor del elevado traspaso de la única farmacia, pide abrir noches, domingos y festivos.
Sin duda, los últimos recortes a la farmacia de los improvisados Real Decreto 4/2010 y 8/2010 están cercenando los ingresos de las oficinas de farmacia.
La cuestión es si el sector tiene margen para absorber estas reducciones o se han de trasladar a la sociedad, en forma de un menor servicio.
Me vienen a la cabeza especialmente las farmacias rurales, donde los turnos de guardias son más frecuentes y sacrificados, y donde la rentabilidad de estos Reales Decretos puede llegar a tener un impacto mayor.