Alberto García Romero, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Madrid, satisfecho con la política farmacéutica de Madrid que evita los impagos.
La puntualidad en el pago de las recetas en Madrid nos facilita los traspasos de farmacias en esta Comunidad.
Algunos miembros del Congreso de los Diputados no aceptan los recortes sociales aplicados por el gobierno conservador y lo exponen ya explícitamente.
A pesar de las manifestaciones del Conseller catalán, Boi Ruiz, el euro por receta tiene los días contados. Ya se habla explícitamente de su supresión, tras el copago implantado por el Gobierno central.
Leyendo el redactado final de la propuesta, creo que el euro por receta no llegará a Navidad.
En agosto la desfinanciación de fármacos pasará a ser una realidad. Aunque es cierto que algunos medicamentos estaban obsoletos o tenían poca utilidad terapéutica, la medida ha sido muy precipitada y no se ha consultado a las sociedades científicas, lo que ha despertado malestar en la profesión.
Se retiran medicamentos baratos que podrán ser sustituidos por otros más caros sí reembolsables. De los excluidos, ahora la maquinaria de la industria farmacéutica acude rauda a cosmetizar estas moléculas e incrementar su precio.
Creo que productos como Almax, Acicovir, Bisolvón o Fortasec deberían mantener una cierta protección y reembolso por parte de la administración.
Jordi de Dalmases, con muy buen criterio, considera que tomar al paciente como rehén para crear presión mediática, puede convertirse en un boomerang que se vuelva contra las farmacias, criminalizando al colectivo por intentar defender sus privilegios, como ocurrió en el caso de los controladores aéreos.