Gabinete López-Santiago - compraventa de farmacias
Facebook
Blog de López-Santiago
Televisión de Gabinete López-Santiago
Google+
Twitter
YouTube
LinkedIn
LLAMADA GRATUITA
900 314 154
Derecho farmacéutico Legislación farmacéutica Artículos traspasos de farmacias Noticias venta de farmacias Opinión compra venta farmacias Consultas compra venta farmacias Blog de compra venta de farmacias
Gabinete López-Santiago Gabinete López-Santiago: Traspasos de farmacias Farmacias en venta Comprar farmacia Vender farmacia Bolsa de trabajo de farmacéuticos para farmacias
Videos
Portal de comunicación: Artículos
(15/03/2014)
Imprimir
Sociedades profesionales y farmacia
Fuente: El farmacéutico: profesión y cultura

Colisión de visiones e intereses

La propuesta de la Administración por la que se podría permitir establecer sociedades profesionales en farmacia ha caído como una bomba en el sector, que se interpretó como un ataque a nuestro modelo tradicional de farmacia. De prosperar este proyecto legislativo, se contribuiría a sanear el sector, dada la descapitalización que sufre por los impagos, reducción de márgenes, banalización de precios, fiscalidad asfixiante y el desplome del consumo privado. Surgirían nuevos formatos de farmacias, con imagen de marca común, que se beneficiarían de sinergias en logística, comunicación, tecnología o finanzas, lo que permitiría una reducción de costes y precios.

Parece que debería ir acompañada de una relajación de la Ley del Medicamento, ya que supone un corsé que limita los servicios asistenciales que ofrecen hoy las farmacias. Hay una grave colisión de visiones e intereses. Modificar esta Ley sería modificar el ADN de la farmacia, tal como la conocemos, aunque también habría algún beneficio. El análisis por colectivos de interés sería el siguiente:

- Pacientes: la inyección de liquidez dotaría a la farmacia de mejores instalaciones, más formación y la posibilidad de ofrecer más servicios. Los auxiliares no tendrían un papel tan activo en el acto de dispensación.

- Sistema Nacional de Salud: podrían retrasar pagos sin asfixiar a las farmacias. Las nuevas estructuras societarias gozarían de mayor músculo financiero.

- Farmacéuticos titulares: se eliminarían las «barreras de salida». Hoy muchos desean jubilarse y no encuentran comprador para su farmacia.

- Farmacéuticos de marcada vocación asistencial: hoy, para ejercer la profesión se exige ser empresario, ya que la titularidad lleva aparejada propiedad obligatoriamente.

- Farmacéuticos adjuntos: mayor posibilidad de ascensos y diseño de una carrera en las nuevas estructuras empresariales.

- Herederos no farmacéuticos y cónyuges supérstites: se evitaría buscar mecanismos de compensación no siempre transparentes.

- Inversores no farmacéuticos: se legalizarían situaciones pasadas, contratos en cuentas de participación, fiducias y préstamos participativos, nunca pacíficos.

- Bancos: podrán tutelar la gestión en el periodo del instituto preconcursal. Los administradores concursales no «descuartizarían» más farmacias para perjuicio de bancos y mayoristas.

- Mayoristas: podrán cobrar sus deudas participando en la propiedad de la farmacia deudora, tutelando su gestión y garantizando su viabilidad.

- Cadenas: nos gusten o no, son operadores legítimos. No las podremos vetar eternamente.

Un tema clave: si el Estado paga las recetas directamente a las sociedades, los ingresos de colegios y CGCOF se limitarían a la pírrica cuota que abonaría el farmacéutico (ahora director técnico de la farmacia), por lo que deberán aligerar tremendamente su estructura.

La profesión se cerró en banda a esta propuesta. Sólo el presidente del principal mayorista del país defendió con valentía la entrada de capital no farmacéutico en la propiedad de las farmacias.

Los poderes públicos persiguen el óptimo social por encima de los intereses corporativos y el tradicional corolario «evitar que intereses mercantiles se interpongan en el acto de dispensación» es difícilmente defendible con nuestro sistema de remuneración ligado exclusivamente al precio del medicamento.

Al Ministro de Sanidad italiano Renato Balduzzi se le deslizó una frase lapidaria: «La disyuntiva es abonar un margen del 28% a farmacéuticos y que dispensen auxiliares; o un 18% a empresarios, y que dispensen farmacéuticos». Inquietante.

AVISO LEGAL
POLÍTICA DE PRIVACIDAD
IMPRIMIR
MAPA WEB
RSS
INFO@LOPEZ-SANTIAGO.COM
Valid XHTML 1.0 Transitional